La tensión entre el gobernador y el histórico líder político derivó en decisiones concretas sobre el gabinete. Desde el miércoles ya se hablaba de una posible “bomba” política. Las expectativas estaban puestas en movimientos dentro de la administración.

Finalmente, los cambios se conocieron desde la propia Casa de Gobierno. Allí se confirmó la intención de reorganizar ministerios y áreas. La medida apunta a una estructura más reducida.

Mientras tanto, distintos sectores del oficialismo comenzaron a reacomodarse. Algunos funcionarios analizaron el impacto de la decisión en sus áreas. Otros siguieron de cerca las señales políticas que surgían desde ambos espacios.