Un informe encendió las alarmas al señalar que la Hidrovía Paraná-Paraguay se consolidó como una ruta clave para el narcotráfico. El documento describe cómo las organizaciones criminales aprovechan el flujo comercial para mover droga sin ser detectadas. La dimensión del corredor dificulta los controles efectivos.

El estudio indica que la conexión entre distintos países facilita la salida de cargamentos hacia puertos internacionales. Esta característica la convierte en un punto estratégico dentro de las redes de tráfico. El uso de contenedores legales aparece como una de las principales modalidades.

Frente a este panorama, especialistas remarcan la necesidad de reforzar la cooperación regional. También advierten sobre el impacto en la seguridad y la economía local. La hidrovía enfrenta así un desafío creciente vinculado al crimen organizado.