Una investigación realizada durante tres años determinó que más del 90% de los residuos plásticos hallados en la costa chubutense proviene de la actividad pesquera, especialmente de la industria del langostino. 

Un estudio desarrollado en el marco del Proyecto MaRes encendió las alarmas sobre la contaminación marina en Chubut. A partir de siete operativos de limpieza realizados en distintas áreas protegidas de la provincia, se retiraron más de 10 toneladas de residuos plásticos acumulados en las playas patagónicas. 

Los investigadores concluyeron que más del 90% de los desechos encontrados tiene origen en la actividad pesquera y no en residuos urbanos. Entre los materiales más frecuentes aparecen redes, cabos, sogas, cajones, baldes y guantes utilizados por la industria, un fenómeno asociado al fuerte crecimiento de la pesca de langostino en los últimos años.

El informe propone fortalecer la gestión de los residuos en puertos y embarcaciones, ampliar los sistemas de reciclaje y aplicar protocolos de limpieza en las áreas costeras para reducir el impacto ambiental. Los especialistas advierten que la contaminación plástica representa una amenaza para la biodiversidad marina y para la conservación de uno de los ecosistemas más valiosos de la Patagonia.