La desaparición de Brisa Pereyra continúa sin resolverse tras más de diez años sin novedades concluyentes. El caso impactó por la corta edad de la niña y por las circunstancias poco claras en las que se perdió su rastro. Con el paso del tiempo, la incertidumbre se mantiene intacta.
La última vez que fue vista tenía 5 años y se encontraba en un barrio del sur porteño. La versión principal indica que fue dejada sola a pocos metros de su destino, pero nunca llegó. La demora en denunciar su ausencia dificultó las primeras horas clave de búsqueda.
Distintas líneas de investigación apuntaron a escenarios diversos, incluso posibles redes delictivas. Sin embargo, ninguna teoría pudo ser comprobada de manera definitiva. A más de una década, el caso sigue abierto y sin respuestas claras.

