El SENASA confirmó la presencia del picudo rojo de las palmeras (Rhynchophorus ferrugineus) en una estancia ubicada a unos 7 kilómetros de Colonia Elía, en Entre Ríos. El caso fue detectado en una palmera canaria que presentaba síntomas compatibles con la plaga y el diagnóstico fue confirmado por el Laboratorio de Chajarí del organismo.

Tras la confirmación, los técnicos erradicaron la palmera afectada y activaron un plan de contingencia para delimitar el foco y evitar que el insecto se disperse. Entre las medidas se encuentran la intensificación del monitoreo en la zona y la inmovilización de material vegetal que pueda transportar diferentes estadios de la plaga.

El picudo rojo puede provocar daños severos e incluso la muerte de las palmeras. Los ejemplares adultos pueden alcanzar los cinco centímetros y se distinguen por su color rojizo o anaranjado, manchas negras y un pico largo y delgado. La preocupación sanitaria también está vinculada con su expansión en Uruguay, especialmente por la cercanía del nuevo foco entrerriano con ese país.

El SENASA mantiene acciones coordinadas con el Gobierno de Entre Ríos, municipios y Parques Nacionales para reforzar la prevención. Ante cualquier sospecha, el organismo recomienda no trasladar insectos, palmeras ni restos vegetales y comunicar inmediatamente el caso al Sistema Nacional Argentino de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo) o a la oficina del SENASA más cercana.