La jornada de protesta coincidió con la conmemoración del Día del Empresario Nacional y estuvo marcada por fuertes cuestionamientos al modelo económico vigente. Empresarios de distintos sectores sostuvieron que las condiciones actuales dificultan producir, invertir y sostener puestos de trabajo.
Entre los principales problemas señalaron la caída del consumo, las altas tasas de interés, los costos energéticos y el avance de las importaciones. El deterioro de la actividad ya provocó el cierre de decenas de miles de empresas desde el comienzo de la actual gestión.
Los empresarios plantearon que sin industria y mercado interno no existe un proyecto sostenible de desarrollo nacional. En ese sentido, reclamaron políticas que permitan recuperar el poder adquisitivo, fortalecer la demanda y proteger la producción local.

