La evolución del mercado laboral contradice el discurso presidencial sobre una supuesta estabilidad del empleo. En comparación con noviembre de 2023, el desempleo pasó del 5,7% al 7,8% y el país registra unos 300.000 desocupados más.

El problema también se refleja en la calidad del empleo: mientras se perdieron 411.000 puestos registrados, parte de esa caída fue compensada por trabajos informales o por cuenta propia. El resultado es un mercado laboral con más desempleo y una mayor presencia de empleos de menor calidad.

En cuanto a los ingresos, las mediciones de CIFRA señalan una caída real de los salarios privados registrados y un retroceso todavía mayor en el sector público. Al sumar ambos sectores, la pérdida acumulada de poder adquisitivo se acerca al 10% desde el último mes previo a la llegada de Milei a la Presidencia.