El Gobierno fueguino cuestionó la presencia del buque VS Promise en el Puerto de Ushuaia, actualmente intervenido por el Gobierno nacional. La Provincia vinculó el episodio con el reclamo de soberanía sobre Malvinas y volvió a exigir recuperar la administración de la terminal.
El Gobierno de Tierra del Fuego repudió el amarre del petrolero de bandera británica VS Promise en el Puerto de Ushuaia y pidió al Ejecutivo nacional que informe bajo qué criterios políticos, estratégicos y administrativos se autorizó su operación. La terminal portuaria se encuentra intervenida por Nación desde enero.
La Provincia calificó la situación como “inadmisible” debido a la disputa de soberanía con el Reino Unido por las Islas Malvinas. Además, cuestionó que la intervención nacional del puerto haya sido fundamentada, entre otros argumentos, por su importancia estratégica en el Atlántico Sur y que ahora se haya permitido el amarre de una embarcación británica.
Desde el Gobierno nacional sostuvieron que el VS Promise había cargado petróleo en Río Cullen, en el norte fueguino, y posteriormente llegó a Ushuaia para abastecerse. Según la explicación oficial, el buque no provenía de las Islas Malvinas y su operación no violó la normativa vigente.
En medio de la controversia, el Ejecutivo provincial volvió a reclamar el fin de la intervención y la restitución de la administración del Puerto de Ushuaia a Tierra del Fuego. El buque abandonó posteriormente la terminal y continuó su navegación por el canal Beagle.

