El endeudamiento de los hogares argentinos está cada vez más vinculado con la necesidad de cubrir gastos básicos. Según el informe del IETSE, el 62,5% del uso de las tarjetas de crédito se destina actualmente a la compra de alimentos, el porcentaje más alto desde que comenzó la medición.
La situación muestra un cambio en la función del crédito: ya no se utiliza solamente para financiar compras importantes, sino para completar el dinero necesario para llegar a fin de mes. A eso se suman deudas por alquileres, servicios, impuestos, educación y compras fiadas.
El impacto sobre los ingresos es cada vez mayor. El 44% de los hogares destina más de la mitad de sus ingresos al pago de deudas y el 47,5% considera que no podrá afrontar todas sus obligaciones.

