A casi tres años del inicio de la gestión de Javier Milei, el empleo privado registrado continúa en retroceso. Los datos indican que desde su llegada al Gobierno se destruyeron 246.000 puestos de trabajo y la tendencia negativa se extendió durante 13 meses.

El deterioro se explica en buena medida por la situación de sectores orientados al mercado interno, que sufren la caída del consumo y la menor actividad. La industria, la construcción y el comercio se encuentran entre las ramas que más puestos de trabajo perdieron.

La evolución del empleo se suma a otros indicadores que muestran las dificultades de la economía real. Mientras el Gobierno sostiene su discurso de estabilización, trabajadores y empresas enfrentan las consecuencias de un modelo que no logra traducirse en una mejora sostenida de la actividad y el empleo.