El endeudamiento se convirtió en una herramienta cada vez más utilizada por las familias para sostener gastos que ya no pueden afrontar con sus ingresos habituales. El 58% de los argentinos consultados declaró haber recurrido a algún tipo de crédito o financiamiento durante los últimos meses.
La mayor parte de esos recursos se destinó a gastos cotidianos: alimentos, servicios, impuestos y obligaciones anteriores. La situación es particularmente compleja entre los sectores de menores ingresos y los trabajadores con mayor exposición a la informalidad.
Mientras tanto, la irregularidad de los créditos destinados a las familias alcanzó el 12,9% en julio, frente al 5,6% de un año atrás. Las refinanciaciones permiten extender los plazos de pago, pero los datos muestran que una parte importante de los hogares continúa sin contar con ingresos suficientes para salir del circuito de endeudamiento.

