Diez policías fueron imputados en el marco de la investigación por el femicidio de Natalia Cruz, ocurrido meses atrás. La Justicia analiza si incumplieron las medidas de protección que debían garantizar la seguridad de la víctima. El caso pone en foco el rol de las fuerzas de seguridad en la prevención de estos hechos.
De acuerdo con la investigación, existían disposiciones judiciales claras que ordenaban una custodia permanente para la mujer. Pese a ello, se detectaron fallas en la ejecución de esa consigna, lo que habría dejado a la víctima en una situación de vulnerabilidad. Estas irregularidades son consideradas determinantes en el avance de la causa.
También se investiga la posible confección de documentación falsa para simular el cumplimiento de las órdenes judiciales. Este elemento agrava la situación de los imputados y abre nuevas líneas de investigación. La causa continúa avanzando con el objetivo de esclarecer responsabilidades y evitar que hechos similares se repitan.

